 |
| Hna. Tere. |
No puedo negar que en mi niñez, yo llevaba una vida normal, sana y tranquila, sin embargo aun no tenía a
Cristo en mi corazón. Cuando me case, en el principio todo marchaba bien, pero luego mi esposo cambio totalmente, y de una vida normal pase a una vida llena de
dolor, tormento, tristeza, angustia. etc. Ya que mi esposo me
golpeaba, me humillaba, el decía: que yo le producía asco, el me lastimaba tanto
físicamente como moralmente. (
El hombre con quien yo me había casado, me hizo la vida imposible durante 13 añ
os). Seguramente se preguntaran porque no me